Más liviano que el aire
Federico Jeanmaire
Edit. Alfaguara - 2010
“A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.”
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.”
Soledades
Mario
Benedetti
Un adolescente pretende asaltar a una anciana. La sigue y sin que ella lo note ingresa al edificio. Entra a su casa, pero es la anciana quien le roba su tiempo y su escucha. Más liviano que el aire es una novela que trata sobre la soledad, la muerte, la violencia y el olvido pero también sobre la necesidad de ser escuchados y de que nuestra historia no pase al vacío. Se trata de la urgencia de ser importantes para alguien, de cualquier manera.
La novela
transcurre del 29 de noviembre al 2 de diciembre. Es en esos cuatro días en los
que la anciana obliga al joven delincuente a escucharla encerrado en el baño de
su departamento. ¿Qué le cuenta? La historia de Delia, su madre, Delita para
los amigos. Una mujer rebelde guiada por su deseo y anhelos de una vida
aventurera. Mezclada con la historia de su madre aparece su propia vida, la una
maestra soltera, que le entregó la vida a la profesión hasta que se encontró
sola y por qué no, desamparada.
Pero “Más
liviano…” también es un relato de la Argentina, de su pasado encarnado en esta
docente y en su familia, con los valores antepuestos a toda necesidad (porque
ella le aclara a Santi -el joven ladrón- que también supo pasar hambre pero no
por eso salió a robarle a viejas indefensas), un pasado nacional que se
enfrenta a una realidad social más desmoralizada, más indigna, más cercana a la
desconsideración. Debe ser por esto que entre Santi y la anciana de 93 años no
hay diálogo, sólo se escucha la voz de la vieja, marcando una preferencia por
un pasado ideal más que por el presente delictivo. ¿Pero todo pasado fue mejor?
Habrá que leer la novela y reflexionar acerca de que país fuimos realmente, y
que país queremos ser. La novela como una gran metáfora, también nos permite eso.
Una novela
que se caracteriza por su lectura ágil, simple, entretenida. Por momentos
sentimos ternura por esa anciana que trata de “corregir” a ese niño contándole
de su infancia, tratando de inculcarle la importancia de la educación, los
modales, la escuela y el trabajo. Por momentos olvidamos que lo tiene
secuestrado y que esa puerta cerrada es también una metáfora de la forma en la
que vivimos, del aislamiento que provoca el miedo y la soledad y de la
imposibilidad del diálogo con el otro, tan necesario y urgente.
¿Podrá la vieja cumplir la promesa de “soltar” a Santi
una
vez terminado
el relato?
¿Podrá concluirlo?
¿Santi la escuchará o solo dirá que si cuando crea que
corresponda?
¿Es el recuerdo una forma de eternidad?
¿Hay soledad en las palabras?
¿Es el deseo más liviano que el aire?
Algunos datos:
·
La novela ganó el Premio clarín de Novela 2009
·
Se hizo la obra de teatro protagonizada por
Betiana Blum.