martes, 23 de abril de 2013

¿quién no se ha sentido un insecto alguna vez?




LA METAMORFOSIS (Die Verwandlung)
Franz Kafka
1915
Fundamental

¿Quién no se ha sentido un  insecto alguna vez?


          “Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto”, así comienza esta historia. Un comerciante de telas que mantiene a su familia, un hombre que detesta su trabajo pero siente la obligación de hacerlo por el bienestar de los demás, nunca pensando en su deseo. Un hombre cualquiera que ha dejado de serlo para convertirse en un insecto asqueroso e indeseable, un insecto  de esos que pisamos sin el menor reparo.

       Tengo un recuerdo vívido de la primera vez que escuché hablar de Franz Kafka. Era el año 1996 y yo estaba en la clase de Lengua y Literatura de 3° año de secundario conversando con la profesora Lilian sobre el  cuento “axolotl” de Julio Cortázar. Yo le contaba lo mucho que me había gustado el cuento, la forma en la que me había cautivado y la mezcla exacta de melancolía y nostalgia que sentí al leerlo. Fue ahí, en ese momento, en el que me dijo: “deberías leer la metamorfosis de Kafka, yo puedo prestártelo”; y me lo prestó y lo leí y me estremecí. Gregorio Samsa se convirtió en mi conciencia, en mi pesar y también, aunque sea un poco, en mi espejo. Yo también me sentía un insecto.  Mi relación con Kafka fue profundizándose,  siempre sentí que haber leído su obra completa me hacía mejor persona, pero también me envolvía cada vez más en la imagen de ese insecto.

       La metamorfosis es, entre otras tantas cosas, la historia de un hombre que se desprecia y es despreciado. Un anónimo de la sociedad europea de entre-guerras  un hombre solitario y solo, abandonado en su propio hogar. De aquí que existan múltiples analogías y relaciones con la sociedad capitalista;  el empleado burocrático, preso de un sistema que ahoga o un hombre que, aunque lo desee, no puede ser feliz o al menos sentir algo de dicha. Un hombre que no encuentra placer en lo que hace, que se ahoga en su rutina, que quiere desaparecer completamente; un hombre que era la quietud misma para su vida, un hombre que es su propia ancla.

La metamorfosis somos un poco todos, o al menos yo,  porque:

 ¿Quién no se ha sentido un insecto alguna vez?


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