DESDE EL JARDÍN
Jerzy Kosinski
Edit. Vergara – 1975
Hubo una vez un hombre que vivió toda
su vida dentro de un jardín que le pertenecía a otro hombre. Cuando el dueño
del lugar murió el jardinero debió abandonar su hogar. Salió al mundo y lo desconoció.
Lo miró con ojos de primera vez y no lo comprendió, pero ¿acaso alguien puede
comprender el mundo que creamos y en el que vivimos?
Para Chance, el jardinero, ese lugar
era su mundo completo. Allí transcurría la vida y se llenaba de sentido. Tal
vez porque no conocía otra cosa, no había experimentado nada por fuera de esas
paredes de árboles y hojas:
“lo que el jardín tenía de
particularmente atractivo era que, en cualquier momento en que se detuviera en
los angostos senderos, entre los macizos de arbustos o entre los árboles,
Chance podía comenzar a dar vueltas sin saber a ciencia cierta si avanzaba o
retrocedía, si sus pasos lo acercaban o lo alejaban del lugar de donde había
partido. Lo único importante era seguir su propio ritmo, como las plantas en su
crecimiento”.
Cuando el anciano dueño fallece
Chance debe dejar su hogar, al salir “afuera” se encuentra con un mundo ruidoso
y desconocido, tal vez atosigado por la situación no vislumbra un auto que se
dirige a él y lo atropella. La mujer que manejaba el auto, esposa de un magnate
millonario, insiste en llevarlo a su casa para corroborar su estado. En este
punto comienza la aventura: chance se convierte ahora en el señor Gardiner y
comienza a vincularse con poderosos hombres de la economía y la política de
EEUU, entre ellos el Presidente. Todos estos poderosos ven en la inocencia de
este hombre un gran sujeto que utiliza la metáfora para hablar y explicar la
vida, hay idas y vueltas y sobre todo malentendidos.
"-
Creo que lo ha expresado usted muy bien, señor Gardiner. ¿No le molesta que lo
llame Chauncey? ¡Un jardinero! ¿No es acaso la descripción perfecta del
verdadero hombre de negocios? Alguien que hace producir la tierra estéril con
el trabajo de sus propias manos, que la riega con el sudor de su frente y que
crea algo valioso para su familia y para su comunidad. Sí, Chauncey, ¡qué
excelente metáfora! Un hombre de negocios productivo es en verdad un trabajador
en su propia viña.
Chauncey
se sintió aliviado ante el entusiasmo de la respuesta de Rand; todo marchaba
bien."
El jardín
como metáfora del lugar seguro, con valores firmes, con ética humana y valor
por el hombre como ser humano es una crítica burlona de la sociedad del
consumo, de la apariencia, de la falta de compromiso. En el jardín se está
presente, se toca, se ve crecer, se espera, se aguarda por la flor pero en el
mundo de afuera no hay contacto ni se aguarda por el otro, sino que los deseos
se imponen e importa menos aquello que se desea que la mera posesión vacía. Y
en medio del jardín está la televisión como uno medio para acceder a una
realidad a la que no parecemos pertenecer. “Todo
en la pantalla aparecía en forma confusa y entremezclada, pero al mismo tiempo
suavizada: el día y l anoche, lo grande y lo pequeño, lo flexible y lo
quebradizo, lo suave y o áspero, el calor y el fría, lo cercano y lo distante.
En ese mundo en colores de la televisión, la jardinería era como el bastón
blanco de un ciego”
Cerca del
final todos continúan con esta extraña fascinación frente al jardinero, el
hombre brillante. Pero Chance sólo está ahí afuera añorando el adentro, ¿podrá
volver al jardín? o mejor: ¿es posible volver al jardín cuando ya se ha estado
afuera? Se trata de una novela breve, metafórica y por momentos risueña.
Seguramente de ser más extensa resultaría redundante. Se escribió a principios
de los 70 pero es actual, muy actual. Me entristece un poco sentir que todos
vivimos en ese afuera y me alegra saber que es posible volver al jardín. Vuelvo
cuando juego con mis hijos, cuando converso con mi madre, cuando amo, cuando
abrazo a mi hermana, cuando recuerdo a
mi abuela, cuando río, cuando me encuentro sinceramente con otros.
Todos
tenemos un jardín, hay que hacerlo florecer.
Fue
convertida en película en la película Bienvenido Mr. Chance en 1979, dirigida
por Hal Ashby y protagonizada por Peter Sellers.
gracias!!! paso por tu blog!
ResponderBorrarnos leemos!
El jardín...........mi libro preferido Ce!!!!!!! Todos añoramos algún jardín, nuestro jardín... pero el jardín tiene sus ciclos dice Chance, el invierno siempre nos parece gris pero es necesario para que se produzca luego la primavera y todo rebrote con nuevo verdor. He comprado este libro, al menos, 3 veces y siempre lo pierdo o lo regalo. No me arrepiento, es una obra infinitamente grande para que se quede durmiendo en un estante...lo voy a comprar otra vez! Te adoro querida!!
ResponderBorrarqué lindo tu jardín Pau! la adoración es mutua!
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