martes, 24 de septiembre de 2013

Idea Vilariño



IDEA VILARIÑO
En lo más implacable de la noche
Colihue 2013




"Pobre mi amor
creíste
que era así
no supiste.
Era más rico que eso
era más pobre que eso
era la vida y tú
con los ojos cerrados
viste tus pesadillas
y dijiste
la vida."







Cuando pienso en poesía pienso en el viento. En la tierra que vuela y dificulta la mirada, en las hojas que corren rápido hacia ninguna parte. Pienso también en todo lo que se acumula en los rincones sin que nadie lo vea. La poesía se me hace viento porque viene a moverme el mundo, a desencajarme, a obligarme a buscar otra cosa, otro espacio, otra forma, algo más. En Villegas hace muchos días que hay mucho viento, por eso tengo tanta poesía en los estantes, el escritorio y la mesa de luz, porque con el viento viene lo nuevo y con la poesía viene lo hermoso. Y me encanta el viento que sopla fuerte y me despeina, y me encanta la poesía que dice fuerte y me despeina. Sopla intensa la poesía.

      Idea Vilariño nació en  Montevideo (Uruguay) en 1920 y formo parte de la generación del ’45. Fue poeta, docente, crítica literaria, traductora. Publicó en vida 11 libros de poemas y 4 antologías personales además de los ensayos y las críticas, algunos de sus libros tienen más de 10 reediciones. Nació en un hogar en donde las ideas de izquierda y el arte eran el aire que se respiraba, a los 17 años ya tenía varios cuadernos llenos de poesías y pensamientos sobre flores y pájaros.
“Entonces soy los pinos
Soy la arena caliente
Soy una brisa suave
Un pájaro liviano delirando en el aire
O soy la mar golpeando de noche
Soy la noche.
Entonces no soy nadie”

Estamos ante de la presencia de una mujer que encarna la melancolía, su mirada distante nos revela un mundo de suspiros perdidos en el aire. Hasta su voz esconde un secreto lleno de tristeza. Temas como la muerte, la ausencia y la soledad son recurrentes en sus poesías, hasta el amor duele un poco porque se termina. 

“Buscamos 
 Cada noche 
Con esfuerzo 
Entre tierras pesadas y asfixiantes
Ese liviano pájaro de luz
Que arde y se nos escapa/En un gemido”

      Pese a que sus temas son profundos e incluso dolorosos siempre se le ha preguntado el porqué de su escritura sencilla y cotidiana, como si se esperara que una poeta de su nivel escribiera de manera intelectual o compleja, Idea no dio muchas entrevistas en su vida, más que reservada fue una persona que supo guardarse en su interior, pero en una entrevista dada a María Esther Gilio ella dice: “siempre me he rehusado a usar palabras que suelen considerarse poéticas, que salen de lo corriente … me cuido de no caer en eso, me cuido de no volver a tocar un poema una vez que lo dejé”. Será por eso que usa a las palabras como una plataforma para contar lo verdadero, en uno de sus poemas llamado  EPITAFIO ella dice: “no abusar de palabras / no prestarle / demasiada atención”. Sabe que no hay metáfora  ni verso que pongan sobre la mesa el dolor que siente, que digan de su soledad y su desilusión. Los versos de Idea no se leen, se respiran.

      Durante muchos años mantuvo un extraño amor con el escritor Juan Carlos Onetti. Según cuenta la poeta tenían momentos buenos y otros no tantos, en uno de los buenos Onetti le dijo que tenía que irse a casarse con otra mujer. Así simplemente, TENÍA que irse para casarse, y luego de esto comenzó a hablarle  de Dolly, su futura esposa. Su vínculo continuó luego de su casamiento pero estas situaciones se repetían, cuenta Idea que alguna vez lo espero en su casa para pasar el fin de semana juntos pero él se fue a pasarlo con otra mujer, pero le aclaro: cada vez que encendí un cigarrillo pensaba en lo nuestro. Ella supo que eso era lo que tenían y aunque quiso dejarlo muchas veces siempre volvieron, como un destino o una maldición. 

Un huésped 
No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.

Somos ajenos
y yo misma
y mi casa.

Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.

Qué puedo hacer
cedértela.

Pero yo vivo sola.


  Cierro esta columna con el poema que le escribe a Onetti “YA NO”, y aunque parece una despedida es una forma de manifestar que era eso que había entre ellos y que no tendrían nunca a pesar de estar juntos. Ella dice: “yo no digo ahí que querría eso, sino que eso no podría ser”.  Lo terrible del amor también existe

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quién fui,
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.
Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.





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