martes, 30 de julio de 2013

El último encuentro

El último encuentro
Sandor Márai
Edit. Salamandra











La realidad no es lo mismo que la verdad 
– respondió  el general -.
 La realidad son solo detalles.













      Sandor Márai nació en un pequeño pueblo húngaro en 1900, recibió varios premios y se lo considera uno de los grandes escritores modernos. En esta breve novela se despliega como un gran maestro de las palabras, encontramos pasajes descriptivos que parecen una fotografía. Hace de este diálogo un relato intenso de la vida, la amistad y los valores. Leer a Márai es un punto de partida hacia la literatura que vale la pena leer, que va más allá de una buena historia. Porque hay historias buenas e historias bien contadas. Está es un historia excelente relatada de manera soberbia. 

El último encuentro es la reunión de dos amigos que hace más de 40 años  no se ven, que por alguna razón que irá desentrañándose en la novela se han separado. ¿Por qué se reúnen después de tantos años? Para cerrar su historia, para ponerse en claro, para decirse la verdad y no verse jamás otra vez. El último encuentro de los dos amigos transcurre en la casona del General, lugar que en algún tiempo fue sitio de festejos y grandes cenas es ahora un montón de puertas cerradas, vajilla guardada y cuadros descolgados. El General manda a limpiar y abrir la casa, está esperando a Konrad. 

La novela transcurre en el diálogo de los dos hombres, y sin embargo la vida pasa entre ellos con cierto aire cinematográfico. Han compartido la adolescencia, se han hecho hombres juntos y se han separado, pero en medio de todo eso hubo guerras, muertes, matrimonios, viudez. Ha pasado la vida, la vida que es tiempo que transcurre. 


“La amistad entre los dos muchachos era tan seria y tan callada como cualquier sentimiento importante que 
dura toda la vida”



Han pasado 41 años y 43 días. Hay toda una vida entre ellos. Donde hubo amistad ahora hay soledad y melancolía. ¿Qué sucederá en ese encuentro? ¿Se reconocerán? ¿Serán los mismos? ¿Quedará algo de aquella amistad? Los amigos conversan sobre cómo les ha ido, el recuerdo que guardan de cada uno, hablan de sus familias, recuerdan la vida que pasaron juntos y separados. El relato como un diálogo tiene silencios. En definitiva como la vida que a veces calla.  Y me quedo pensando si es posible decir todo lo que pensamos y decimos ¿si la amistad tiene límites? Porque cerca del final el invitado le pregunta al General ¿Qué queda en nuestros corazones? Y me pregunto entonces si el recuerdo puede mantener vivo algo que ya ha muerto. 


“Uno se pasa toda la vida preparándose para algo. Primero se enfada. A continuación quiere venganza. Después espera (…) El tiempo lo conserva todo, pero todo se vuelve descolorido, como en las fotografías antiguas, fijadas en placas metálicas. La luz y el paso del tiempo desgastan los detalles precisos que caracterizan los rostros fotografiados. Hay que mirar la imagen desde distintos ángulos y buscar la luz apropiada para reconocer el rostro de la persona cuyos rasgos han quedado fijados en el espejo ciego de la placa. De la misma manera se desvanecen en el tiempo todos los recuerdos humanos”


Márai es un escritor necesario, es un poeta en prosa, porque las palabras no son sólo medios para decir sino que son fundamentales en si mismas. otras de sus obras son: La mujer justa, Divorcio en Buda, Confesiones de un burgués, La extraña, La hermana, Liberación, etc.   Hay que pasar por alguno de ellos. 

miércoles, 24 de julio de 2013

el libro de los abrazos

 El libro de los abrazos
 Eduardo Galeano                                                    
 Edit. XXI








Eduardo Galeano es  un escritor curioso, interesado, que vive en este mundo y conoce de penas y  alegrías. Tiene la habilidad de traspasar géneros y escribir relatos, ficciones, pensamientos, historias cotidianas y reflexiones sociológicas con la facilidad y claridad que pocos poseen.  No se ubica en “el universo intelectual” en el que viven algunos escritores, él comparte sus ideas, escucha y escribe. El escritor uruguayo nació en 1940 y ha experimentado la cárcel, el exilio, la lejanía, la ansiedad por volver y la importancia de la sabiduría popular.

En El libro de los abrazos se cuentan historias simples, cotidianas, sencillas. Galeano se muestra en este libro como un trotamundos de ideas, como un recogedor de anécdotas e historias mínimas de gente simple. Cuenta lo que nos pasa.  Encontramos a los sueños del exilio  de Helena que luchan por aparecer cada noche y ser sus predilectos. Están los micro-relatos sobre el arte, la noche,  el lenguaje y los niños, de los medios y la cultura del terror. Hermosísimas celebraciones del coraje, de la risa, de la amistad, de la voz humana. Están las crónicas de Buenos Aires y de Montevideo. Y como si fuera poco está ilustrado con sus grabados!

Les dejo algunas de las historias, dicen mucho más de “el libro de los abrazos” de lo que yo pueda agregar. Son el ejemplo de una escritura que por simple no deja de ser comprometida con la humanidad, sus necesidades, sus problemáticas y sus deseos.

La noche (1-2-3)
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.
Yo duermo a la orilla de una mujer: yo duermo a la orilla de un abismo.

La función del arte/1
Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadioff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre
- Ayúdame a mirar!


Los Nadies
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,  por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata


En lo personal termino cada noche leyendo una de sus historias, son mis cinco minutos de felicidad. El libro de los abrazos duerme en mi mesa de luz y sueña…



también podes verlo y escucharlo en canal encuentro

acá van algunas canciones que canto bajito mientras leo 
"el libro de los abrazos"










jueves, 18 de julio de 2013

invisible

INVISIBLE
Paul Auster
Edit. Anagrama 2009




La verdad es una de las cosas más frágiles del mundo,
no sabemos qué sucede realmente.
 Incluso nuestra propia memoria se destruye
 mientras trabaja nuestra experiencia.
Y descubrimos más cosas conforme nos hacemos mayores.
Si yo fallo, si me equivoco al recordar cosas, y es mi propia vida,
 ¡imagínate cómo son las consideraciones que hace la gente!
 Es fascinante.
La memoria juega con nosotros.
 P.Auster










           Adam Walker es un joven veinteañero estudiante de la Universidad de Columbia con fuertes anhelos de ser poeta. En 1967 asiste a una fiesta universitaria y conoce a una enigmática y seductora pareja francesa: Bertrand de Born y su mujer Margot. Conversan, se intrigan y se despiden. Días después sucede un encuentro casual (infaltable en las historias de Auster!) entre Adam y Born. Allí tienen oportunidad de conversar más profundamente sobre sus intereses, las actividades de Born en la universidad y los sueños poetas de Adam. Existe una chispa, algo del extraño francés que le resulta fascinante a Adam, pero también desagradable. Estos encuentros continúan en el departamento de la pareja hasta que llega la propuesta: Born desea financiarle una revista literaria al joven, para que éste la dirija, la escriba y la haga propia. En esa cena Adam oscila entre lo seductor de la propuesta y la desconfianza que sigue generándole Born. ¿hay otras intenciones? ¿Es la revista un engaño para tenerlo cerca? Pero… ¿para qué, qué podría tener Adam que le resultara importante?

          Margot participa de las cenas bebiendo y conversando mínimamente, está allí para embellecer el mundo. Adam se reconoce mirándola con detenimiento, casi sin poder desprenderse de su hermosura. Y allí, mientras se sirven las copas viene la pregunta, la trama secreta, la perversión oculta de Born: ¿te sientes atraído por Margot? ¿lo suficiente para tener su cuerpo desnudo entre los brazos? ¿Lo bastante como para costarte con ella? Se inicia entonces una historia de sexo, escondidas, asesinatos, cárceles y traiciones. Terminan separándose, obviándose, tratando de olvidarse. 
   
        Pasan muchos años, y Adam encuentra una forma de vengarse. Desea poner en evidencia a ese hombre que lo humilló y a esa mujer que lo encantó. Se produce entonces un nuevo encuentro, esta vez en Paris. Y como en un círculo sin fin aparecen nuevamente el sexo, el engaño y el odio. Los une un vínculo dialéctico que los va quemando por dentro. La historia continúa y no se priva de nada, hay incesto, frustraciones, enfermedades. Auster los relata con magia, es un seductor con palabras, un encantador de historias.

Además del argumento la novela presenta un enganche desde su estructura. Está escrita en 4 partes: la primera está narrada por el propio Walker, allí cuenta su vinculación con los franceses. En la 2, 3 y 4 parte el narrador es un ex compañero de estudios (ahora un reconocido escritor) a quien Walker le envía por correo los borradores de un libro sobre su vida, todo aquello que lo atormentó tantos años y tuvo en secreto. Pero dentro de estas 3 partes aparece nuevamente la voz de Walker cuando se retoma la historia. Un juego maravilloso que se lee y comprende con naturaleza, porque está escrito majestuosamente, al estilo Auster. Esos borradores están también pensados en 4 aportes: otoño, invierno, primavera y verano. El amigo de la juventud se encuentra con algunos de los personajes nombrados por Walker y ante sus preguntas algunos silencian y otros niegan. ¿Qué son esos borradores: su historia o el recuerdo de ella?; existió Born y Margot? Existió Paris?

Auster juega con los relatos de la memoria, nos pone en jaque y nos cuestiona si después de todo lo invisible no será la verdad.


Y la verdad puede ser sólo un punto de vista, un recuerdo, una voz en tu cabeza o también una canción de Pink Floyd. 


Esa verdad me gusta








sábado, 13 de julio de 2013

Mudas que dicen

MUDAS
Flor Codagnone
Edit. Pánico el Pánico 2013






Y, sin embargo, acá estoy
Sola, aunque haya alguien,
Desnuda, aunque haya alguien,
Ciega, aunque esté yo.






















Mudas. Que no hablan. Que callan. Que silencian. Que no dicen.
Mudas. Que esconden. Que guardan. Que ocultan. Que reprimen.
Mudas. Que dicen. Que gritan. Que exigen. Que claman.

Y se me cansaron los pies
De escuchar esa canción
Que habla del día y de mí.



Encontrarse con un libro de poesías que se llame Mudas es casi una provocación, pero también una invitación. Y como a mí me gusta que me inviten, acepte. Y me encontré con mudas llenas de palabras, pero palabras que dicen y que callan. Es un libro pequeño y femenino. Que habla del cuerpo y el sexo y la música y el deseo y los sueños y los miedos.  Así,  como una suma o un laberinto y no como una simple enumeración de temas.
Es un libro muy mío aunque la autora se llame Flor y no sea yo. Pero hay algo que se nutre de una incomodidad de la carne,  o al menos encontré  unas palabras que dicen de mis ganas de otra corporalidad, de ser algo más que este cuerpo. De extenderme de los límites del miedo y de lo posible.


¿Te acordás?
bajaste el cierre falso
de la primavera
y quedé frente a vos
con un cuerpo
que todavía no era mío.



Mientras lo leía (y lo hice más de una vez) asentí,  sonreí y me lo llevé al pecho como en un encuentro maravilloso. Es que Mudas es todo mío.


Te cuento un secreto: si lees poesía y escuchas a Patti Smith la vida es mucho mejor. Por eso para el primer libro de poemas de Flor va el primer disco de Patti.
 Gracias chicas, las quiero! 

miércoles, 3 de julio de 2013

cosmética del enemigo

Cosmética del enemigo
Amélie Nothomb
Edit. Anagrama - 2003


“Para protegerse, el ojo tiene los párpados. Contra un olor, basta taparse la nariz, gesto que no tiene nada de doloroso... Contra el gusto existe el ayuno y la abstinencia… contra el tacto, está la ley: si alguien te toca contra tu voluntad, puedes acudir a la policía. La persona humana sólo presenta un punto débil: el oído”





Jérôme Angust está esperando su avión en el aeropuerto cuando una voz en off comunica a los pasajeros que por problemas técnicos el vuelo sufrirá un retraso indeterminado. Una situación que podría ser común se vuelve extraordinaria cuando un extraño se sienta a su lado y lo irrumpe (lo atropella realmente) con su conversación. Jérôme está leyendo para pasar el rato de espera, pero el extraño habla como si nuestro personaje tuviese la obligación de escuchar. Peligros de los espacios públicos.

Se presenta como Textor Texel y se muestra muy seguro e inflexible respecto de la conversación que pretende entablar. Es claro en su discurso: viene a enfermarle de un mal que puede curar únicamente él. Enfermedad y remedio, Textor es su enemigo: “creo en el enemigo porque todos los días y todas las noches se cruza en mi camino. El enemigo es aquel que, desde el interior, destruye lo que merece la pena. Es aquel que te muestra la decrepitud contenida en cada realidad (…) es aquel que, en un día perfecto, encontrará una excelente razón para que te tortures”. Jérôme no puede escapar al monólogo insoportable de Textor, no puede aunque quiera. Es como si fuese una voz que viene de adentro y que no puede callar. El molesto interlocutor comienza una historia de abandonos y muertes y violaciones. Un diálogo imposible en el que Jérôme comienza a confundir las situaciones y cree por momentos que hay un fantasma o un monstruo o un enemigo interno que se le mete por los oídos. ¿Pero quién es Textor Texel realmente? ¿Es posible que sea el asesino de su esposa? ¿Es un macabro bromista? ¿Es sólo un molesto pasajero varado en un aeropuerto o es una voz interna, una conciencia oscura que se escapa de un hueco? ¿Es posible escapar de lo que uno es? ¿Es posible esconderse de uno mismo?

Amélie Nothomb es hija de de diplomáticos Belgas, nacida en Japón pero considerada una escritora belga en lengua francesa. ¿Qué puede resultar de esta mezcla? Una escritora genial, fresca y original. Se la adora o no se la tolera, no hay grises en su escritura: hay que tomar posición. Pero hay que leerla, porque es diferente y porque sus novelas nos sorprenden con giros inesperados, con baches abruptos, con puertas abiertas. No es posible leerla pasivamente, algo nos pasa en el cuerpo, nos sacude, nos pone frente a un espejo que preferiríamos tapar.

No se pierdan de pasar por esta pequeña novela, una recomendación: después de leerla pongan bien fuerte la canción “perfect day” de Luo Reed y cierren el círculo.

Aquí va una entrevista de ñ respecto de la salida de su novela “Una forma de vida”, entre otras cosas dice: No sé si hay cosas peores que morir por subsanar un error, pero sí sé que esas cosas pasan.