miércoles, 3 de julio de 2013

cosmética del enemigo

Cosmética del enemigo
Amélie Nothomb
Edit. Anagrama - 2003


“Para protegerse, el ojo tiene los párpados. Contra un olor, basta taparse la nariz, gesto que no tiene nada de doloroso... Contra el gusto existe el ayuno y la abstinencia… contra el tacto, está la ley: si alguien te toca contra tu voluntad, puedes acudir a la policía. La persona humana sólo presenta un punto débil: el oído”





Jérôme Angust está esperando su avión en el aeropuerto cuando una voz en off comunica a los pasajeros que por problemas técnicos el vuelo sufrirá un retraso indeterminado. Una situación que podría ser común se vuelve extraordinaria cuando un extraño se sienta a su lado y lo irrumpe (lo atropella realmente) con su conversación. Jérôme está leyendo para pasar el rato de espera, pero el extraño habla como si nuestro personaje tuviese la obligación de escuchar. Peligros de los espacios públicos.

Se presenta como Textor Texel y se muestra muy seguro e inflexible respecto de la conversación que pretende entablar. Es claro en su discurso: viene a enfermarle de un mal que puede curar únicamente él. Enfermedad y remedio, Textor es su enemigo: “creo en el enemigo porque todos los días y todas las noches se cruza en mi camino. El enemigo es aquel que, desde el interior, destruye lo que merece la pena. Es aquel que te muestra la decrepitud contenida en cada realidad (…) es aquel que, en un día perfecto, encontrará una excelente razón para que te tortures”. Jérôme no puede escapar al monólogo insoportable de Textor, no puede aunque quiera. Es como si fuese una voz que viene de adentro y que no puede callar. El molesto interlocutor comienza una historia de abandonos y muertes y violaciones. Un diálogo imposible en el que Jérôme comienza a confundir las situaciones y cree por momentos que hay un fantasma o un monstruo o un enemigo interno que se le mete por los oídos. ¿Pero quién es Textor Texel realmente? ¿Es posible que sea el asesino de su esposa? ¿Es un macabro bromista? ¿Es sólo un molesto pasajero varado en un aeropuerto o es una voz interna, una conciencia oscura que se escapa de un hueco? ¿Es posible escapar de lo que uno es? ¿Es posible esconderse de uno mismo?

Amélie Nothomb es hija de de diplomáticos Belgas, nacida en Japón pero considerada una escritora belga en lengua francesa. ¿Qué puede resultar de esta mezcla? Una escritora genial, fresca y original. Se la adora o no se la tolera, no hay grises en su escritura: hay que tomar posición. Pero hay que leerla, porque es diferente y porque sus novelas nos sorprenden con giros inesperados, con baches abruptos, con puertas abiertas. No es posible leerla pasivamente, algo nos pasa en el cuerpo, nos sacude, nos pone frente a un espejo que preferiríamos tapar.

No se pierdan de pasar por esta pequeña novela, una recomendación: después de leerla pongan bien fuerte la canción “perfect day” de Luo Reed y cierren el círculo.

Aquí va una entrevista de ñ respecto de la salida de su novela “Una forma de vida”, entre otras cosas dice: No sé si hay cosas peores que morir por subsanar un error, pero sí sé que esas cosas pasan.




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