jueves, 18 de julio de 2013

invisible

INVISIBLE
Paul Auster
Edit. Anagrama 2009




La verdad es una de las cosas más frágiles del mundo,
no sabemos qué sucede realmente.
 Incluso nuestra propia memoria se destruye
 mientras trabaja nuestra experiencia.
Y descubrimos más cosas conforme nos hacemos mayores.
Si yo fallo, si me equivoco al recordar cosas, y es mi propia vida,
 ¡imagínate cómo son las consideraciones que hace la gente!
 Es fascinante.
La memoria juega con nosotros.
 P.Auster










           Adam Walker es un joven veinteañero estudiante de la Universidad de Columbia con fuertes anhelos de ser poeta. En 1967 asiste a una fiesta universitaria y conoce a una enigmática y seductora pareja francesa: Bertrand de Born y su mujer Margot. Conversan, se intrigan y se despiden. Días después sucede un encuentro casual (infaltable en las historias de Auster!) entre Adam y Born. Allí tienen oportunidad de conversar más profundamente sobre sus intereses, las actividades de Born en la universidad y los sueños poetas de Adam. Existe una chispa, algo del extraño francés que le resulta fascinante a Adam, pero también desagradable. Estos encuentros continúan en el departamento de la pareja hasta que llega la propuesta: Born desea financiarle una revista literaria al joven, para que éste la dirija, la escriba y la haga propia. En esa cena Adam oscila entre lo seductor de la propuesta y la desconfianza que sigue generándole Born. ¿hay otras intenciones? ¿Es la revista un engaño para tenerlo cerca? Pero… ¿para qué, qué podría tener Adam que le resultara importante?

          Margot participa de las cenas bebiendo y conversando mínimamente, está allí para embellecer el mundo. Adam se reconoce mirándola con detenimiento, casi sin poder desprenderse de su hermosura. Y allí, mientras se sirven las copas viene la pregunta, la trama secreta, la perversión oculta de Born: ¿te sientes atraído por Margot? ¿lo suficiente para tener su cuerpo desnudo entre los brazos? ¿Lo bastante como para costarte con ella? Se inicia entonces una historia de sexo, escondidas, asesinatos, cárceles y traiciones. Terminan separándose, obviándose, tratando de olvidarse. 
   
        Pasan muchos años, y Adam encuentra una forma de vengarse. Desea poner en evidencia a ese hombre que lo humilló y a esa mujer que lo encantó. Se produce entonces un nuevo encuentro, esta vez en Paris. Y como en un círculo sin fin aparecen nuevamente el sexo, el engaño y el odio. Los une un vínculo dialéctico que los va quemando por dentro. La historia continúa y no se priva de nada, hay incesto, frustraciones, enfermedades. Auster los relata con magia, es un seductor con palabras, un encantador de historias.

Además del argumento la novela presenta un enganche desde su estructura. Está escrita en 4 partes: la primera está narrada por el propio Walker, allí cuenta su vinculación con los franceses. En la 2, 3 y 4 parte el narrador es un ex compañero de estudios (ahora un reconocido escritor) a quien Walker le envía por correo los borradores de un libro sobre su vida, todo aquello que lo atormentó tantos años y tuvo en secreto. Pero dentro de estas 3 partes aparece nuevamente la voz de Walker cuando se retoma la historia. Un juego maravilloso que se lee y comprende con naturaleza, porque está escrito majestuosamente, al estilo Auster. Esos borradores están también pensados en 4 aportes: otoño, invierno, primavera y verano. El amigo de la juventud se encuentra con algunos de los personajes nombrados por Walker y ante sus preguntas algunos silencian y otros niegan. ¿Qué son esos borradores: su historia o el recuerdo de ella?; existió Born y Margot? Existió Paris?

Auster juega con los relatos de la memoria, nos pone en jaque y nos cuestiona si después de todo lo invisible no será la verdad.


Y la verdad puede ser sólo un punto de vista, un recuerdo, una voz en tu cabeza o también una canción de Pink Floyd. 


Esa verdad me gusta








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