sábado, 13 de julio de 2013

Mudas que dicen

MUDAS
Flor Codagnone
Edit. Pánico el Pánico 2013






Y, sin embargo, acá estoy
Sola, aunque haya alguien,
Desnuda, aunque haya alguien,
Ciega, aunque esté yo.






















Mudas. Que no hablan. Que callan. Que silencian. Que no dicen.
Mudas. Que esconden. Que guardan. Que ocultan. Que reprimen.
Mudas. Que dicen. Que gritan. Que exigen. Que claman.

Y se me cansaron los pies
De escuchar esa canción
Que habla del día y de mí.



Encontrarse con un libro de poesías que se llame Mudas es casi una provocación, pero también una invitación. Y como a mí me gusta que me inviten, acepte. Y me encontré con mudas llenas de palabras, pero palabras que dicen y que callan. Es un libro pequeño y femenino. Que habla del cuerpo y el sexo y la música y el deseo y los sueños y los miedos.  Así,  como una suma o un laberinto y no como una simple enumeración de temas.
Es un libro muy mío aunque la autora se llame Flor y no sea yo. Pero hay algo que se nutre de una incomodidad de la carne,  o al menos encontré  unas palabras que dicen de mis ganas de otra corporalidad, de ser algo más que este cuerpo. De extenderme de los límites del miedo y de lo posible.


¿Te acordás?
bajaste el cierre falso
de la primavera
y quedé frente a vos
con un cuerpo
que todavía no era mío.



Mientras lo leía (y lo hice más de una vez) asentí,  sonreí y me lo llevé al pecho como en un encuentro maravilloso. Es que Mudas es todo mío.


Te cuento un secreto: si lees poesía y escuchas a Patti Smith la vida es mucho mejor. Por eso para el primer libro de poemas de Flor va el primer disco de Patti.
 Gracias chicas, las quiero! 

miércoles, 3 de julio de 2013

cosmética del enemigo

Cosmética del enemigo
Amélie Nothomb
Edit. Anagrama - 2003


“Para protegerse, el ojo tiene los párpados. Contra un olor, basta taparse la nariz, gesto que no tiene nada de doloroso... Contra el gusto existe el ayuno y la abstinencia… contra el tacto, está la ley: si alguien te toca contra tu voluntad, puedes acudir a la policía. La persona humana sólo presenta un punto débil: el oído”





Jérôme Angust está esperando su avión en el aeropuerto cuando una voz en off comunica a los pasajeros que por problemas técnicos el vuelo sufrirá un retraso indeterminado. Una situación que podría ser común se vuelve extraordinaria cuando un extraño se sienta a su lado y lo irrumpe (lo atropella realmente) con su conversación. Jérôme está leyendo para pasar el rato de espera, pero el extraño habla como si nuestro personaje tuviese la obligación de escuchar. Peligros de los espacios públicos.

Se presenta como Textor Texel y se muestra muy seguro e inflexible respecto de la conversación que pretende entablar. Es claro en su discurso: viene a enfermarle de un mal que puede curar únicamente él. Enfermedad y remedio, Textor es su enemigo: “creo en el enemigo porque todos los días y todas las noches se cruza en mi camino. El enemigo es aquel que, desde el interior, destruye lo que merece la pena. Es aquel que te muestra la decrepitud contenida en cada realidad (…) es aquel que, en un día perfecto, encontrará una excelente razón para que te tortures”. Jérôme no puede escapar al monólogo insoportable de Textor, no puede aunque quiera. Es como si fuese una voz que viene de adentro y que no puede callar. El molesto interlocutor comienza una historia de abandonos y muertes y violaciones. Un diálogo imposible en el que Jérôme comienza a confundir las situaciones y cree por momentos que hay un fantasma o un monstruo o un enemigo interno que se le mete por los oídos. ¿Pero quién es Textor Texel realmente? ¿Es posible que sea el asesino de su esposa? ¿Es un macabro bromista? ¿Es sólo un molesto pasajero varado en un aeropuerto o es una voz interna, una conciencia oscura que se escapa de un hueco? ¿Es posible escapar de lo que uno es? ¿Es posible esconderse de uno mismo?

Amélie Nothomb es hija de de diplomáticos Belgas, nacida en Japón pero considerada una escritora belga en lengua francesa. ¿Qué puede resultar de esta mezcla? Una escritora genial, fresca y original. Se la adora o no se la tolera, no hay grises en su escritura: hay que tomar posición. Pero hay que leerla, porque es diferente y porque sus novelas nos sorprenden con giros inesperados, con baches abruptos, con puertas abiertas. No es posible leerla pasivamente, algo nos pasa en el cuerpo, nos sacude, nos pone frente a un espejo que preferiríamos tapar.

No se pierdan de pasar por esta pequeña novela, una recomendación: después de leerla pongan bien fuerte la canción “perfect day” de Luo Reed y cierren el círculo.

Aquí va una entrevista de ñ respecto de la salida de su novela “Una forma de vida”, entre otras cosas dice: No sé si hay cosas peores que morir por subsanar un error, pero sí sé que esas cosas pasan.




jueves, 27 de junio de 2013

Kafka en la orilla

KAFKA EN LA ORILLA
Haruki Murakami
Edit. Tusquest – 2006








 “Kafka está sentado  en una silla a la orilla del mar
 pensando en el péndulo que hace oscilar el mundo;
Cuando el círculo del mundo se cierra
 la sombra de la esfinge sin destino 
se convierte en un cuchillo
 y atraviesa tus sueño”





       

    Las historias de Murakami están llenas de personajes que aparecen más o menos fugazmente y sin embargo todos dejan una huella en el relato. Los personajes principales de esta novela son Kafka Tamura y Saturo Nakata, y aunque no se conocen sus vidas están profundamente unidas.

Kafka Tamura  se va de su casa el día en el que cumple 15 años. Su madre y su hermana partieron cuando él era muy pequeño quedando solo con su padre, un prestigioso artista y escultor. El vínculo es complejo y doloroso. El padre lo subestima y lo ubica por debajo suyo impidiéndole vivir su vida. Su enorme ego hace que su hijo viva temeroso bajo su sombra. La falta de su madre y de su hermana, de la imagen femenina, lo llena de ausencias, de vacío y de soledad. Y es por esto que durante dos años prepara su huida, comienza así una travesía sin rumbo que lo lleva por el sur de Japón. Es en ese trayecto que Kafka forja su presente, se proyecta y se convierte en un hombre.

Saturo Nakata es el otro personaje. Un hombre mayor que ha vivido su vida trágicamente debido a un bombardeo que sufrió la escuela a la que asistía cuando era un niño. Esa situación le ha dejado una secuela que lo hace diferente, especial y único: sólo logra comunicarse verdaderamente con los gatos. Habla con ellos, los escucha y se siente escuchado. Anda buscando piedras, por eso comienza un viaje por el sur de Japón. Kafka y Saturo se encuentran en un punto: la biblioteca de Takamatsu.

En esa biblioteca Kafka conoce la profundidad del encuentro con una mujer, descubre la amistad y construye un hogar entre los libros. Pero hay alguien que no lo abandona a lo largo de toda su travesía y es el joven cuervo. Personaje misterioso y profundo. Es aquel que le habla a Kafka, lo ordena, le indica, lo sacude. ¿Será su inconsciente? ¿Será su verdadero yo, tan escondido y censurado por su padre? ¿Será el recuerdo de su madre que le habla desde algún lugar? No sabemos, pero no podemos dejar de escucharlo nosotros tampoco:

A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta


Entrar en el mundo de Murakami es acto de magia. El suyo es un mundo de gatos, de música, de jazz, de sueños, de fantasías,  de viajes inesperados y de búsquedas tan profundas como esenciales. No importa cuál de sus novelas leas, la mayoría de ellas comparten un escenario de nostalgia y melancolía. Habita en sus páginas una mirada nubosa de la realidad, de la forma en la que las cosas suceden y hasta se puede oír un  suspiro por aquellas que ya no sucederán jamás.


Muchos lo consideran el autor japonés más occidental, no sé que quieren decir con esta expresión. No sé si es una crítica o una aproximación a sus temas. Porque aunque un hombre sea japonés, ruso o argentino es ante todo eso: un hombre. Que se enamora y se desenamora, que extraña, que toma malas decisiones, que se arrepiente, que anhela el pasado o intenta borrarlo a cualquier precio, que no se atreve a perder la esperanza. Murakami es de los escritores que tienen seguidores por todo el mundo, que se fanatizan y hacen páginas fotografiándose con sus libros, porque sus historias atrapan y sus personajes se nos hacen piel, pero para mí es mucho más que un autor de moda.

jueves, 6 de junio de 2013

Olga Orozco

Relámpagos de lo invisible (antología)
Olga Orozco
Edit. FDE, 1998.





Imagina una brisa suave y fresca. Una brisa que mueve tu cabello y hace que tus ojos se entrecierren como en un suspiro.
Imagina ahora un viento que trae hojas y tierra y no te deja ver.
Imagina ahora un huracán que te golpea fuerte en el pecho y te hace temblar. Te desestabiliza y cambia tu destino inexorablemente.
Piensa ahora en lo que trae ese viento: tierra y frío, suciedad y olvido, recuerdo y nostalgia, amor y ternura. Piensa que ese viento te trae una vida amable y también un miedo profundo.
Es un viento renovador. Es un viento aterrador. Es un viento perfecto.
¿Lo sientes? Ese viento es la poesía. Ese viento es Olga Orozco.

      Olga Orozco nació en Toay, La Pampa, en 1920. Vivió allí y en Bahía Blanca y en Buenos Aires. Se recibió en la UBA de maestra en Filosofía y Letras. Fue esposa, periodista y  poeta; y murió en 1999. Escribió 13 libros de poesía y se publicaron al menos 5 antologías de su obra. Olga es mi amiga aunque no nos hayamos conocido. Es mi amiga porque me entiende, porque me escribe, porque me dice.

      Entre sus principales temas está (y la cito): la búsqueda de dios, ampliar las posibilidades del Yo, acechar más allá de lo previsible o lo inmediato; la justica, la libertad, la memoria, el amor y la muerte. Uno de sus libros se llama justamente Las muertes (1952) y allí nos presenta poemas a hombres y mujeres ejemplares, de muertes perfectas, los intocables, dice, porque ya no están.

“He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia,
Lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso de la piel del lagarto,
Inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz de alguna lágrima:
Arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores. (…)”
Las muertes

      Olga recorrió su yo, su cuerpo, cada fragmento de su composición y lo hizo poesía. Tomó contacto con su parte más carnal y miró sus ojos, su piel, su perfume. Lo hizo libro. En  Museo salvaje (1974) escribe:

“Este cuerpo tan denso con que clausuro todas las salidas,
Este saco de sombras cosido a mis dos alas
No me impide pasar hasta el fondo de mí:
Una noche cerrada donde vienen a dar todos los espejismos de la noche,
Unas aguas absortas donde moja sus pies la esfinge de otro mundo. (…)”
Lamento de Jonás

       Podríamos recorrer incansablemente toda su obra, no nos alcanzarían las horas ni las páginas. Olga es inabarcable pero vale la pena el intento.  Su escritura es profunda y nos suplica una atención especial. No se lee ni rápida ni livianamente, es preciso poner el cuerpo, porque Olga habla de la vida y de la muerte, del amor y de la soledad. Y ya sabemos que hay que comprometerse con la vida, si no perdemos el tiempo.

Les dejo  uno de los poemas que más me gusta. Ojalá lo  disfruten.

PARA HACER UN TALISMÁN en De los juegos peligrosos. 1962

Se necesita sólo tu corazón
hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.
Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría.
Nada más que un indefenso corazón enamorado.
Déjalo a la intemperie,
donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca
y no pueda dormir,
donde el viento y la lluvia dejen caer su látigo en un golpe de azul escalofrío
sin convertirlo en mármol y sin partirlo en dos,
donde la oscuridad abra sus madrigueras a todas las jaurías
y no logre olvidar.
Arrójalo después desde lo alto de su amor al hervidero de la bruma.
Ponlo luego a secar en el sordo regazo de la piedra,
y escarba, escarba en él con una aguja fría hasta arrancar el último grano de esperanza.
Deja que lo sofoquen las fiebres y la ortiga,
que lo sacuda el trote ritual de la alimaña,
que lo envuelva la injuria hecha con los jirones de sus antiguas glorias.
Y cuando un día un año lo aprisione con la garra de un siglo,
antes que sea tarde,
antes que se convierta en momia deslumbrante,
abre de par en par y una por una todas sus heridas:
que las exhiba al sol de la piedad, lo mismo que el mendigo,
que plaña su delirio en el desierto,
hasta que sólo el eco de un nombre crezca en él con la furia del hambre:
un incesante golpe de cuchara contra el plato vacío.

Si sobrevive aún,
si ha llegado hasta aquí hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios;
he ahí un talismán más inflexible que la ley,
más fuerte que las armas y el mal del enemigo.
Guárdalo en la vigilia de tu pecho igual que a un centinela.
Pero vela con él.
Puede crecer en ti como la mordedura de la lepra;
puede ser tu verdugo.
¡El inocente monstruo, el insaciable comensal de tu muerte!

sábado, 1 de junio de 2013

SEDA

SEDA
Alessandro Baricco
Edit.  Anagrama – 1997

“Es un dolor extraño morir de nostalgia por algo
que no vivirás nunca”







La historia que cuenta “Seda”  está ambientada en Francia a mediados del siglo XIX. Un comerciante llamado Hervé Joncour.  Vive una vida sencilla y cómoda con su mujer Hélene en el pequeño pueblo francés Lavilledieuy. Se dedica a comprar y vender gusanos de seda para fabricar tejidos de lujo. Pero la vida no es una mar sereno y por eso la rutinaria vida de Hervè se ve sacudida cuando una plaga mata a los gusanos de seda del Mediterráneo ,¿qué hacer? Su mentor en los negocios le recomienda que viaje a Japón para traer gusanos sanos y de calidad. Allí conoce a  Hara Kei, su nuevo proveedor. La vida de este hombre es diferente a la suya, posee decenas de sirvientes, vive en la opulencia y es dueño,  además de los gusanos de seda, de un tesoro prohibido pero poderosamente seductor para Hervé: una mujer de una belleza  hipnótica.

A partir de ese encuentro la vida del personaje cambia para siempre, un deseo lo atormenta y sacude: estar con esa exótica mujer. No puede sacarla de sus pensamientos y un velo de desesperada nostalgia lo envuelve.

¿Será amor lo que siente, o un encarnado deseo de poseer lo extraño? ¿Qué nos enamora? ¿Sentirnos reflejados en otro? ¿Encontrarnos en sus actitudes y palabras? ¿O lo que nos cautiva del amor es la distancia, la diferencia, la extrañeza? Qué es más real  ¿un amor que se materializa o aquel que se guarda en la posibilidad de un encuentro? ¿Hay amor aún sin entender lo que otro nos dice, sin hablar nunca? ¿Hay amor sólo en las miradas?

            Más que una novela es una nouvelle o  un cuento extenso. Se lee en una mañana o en una noche. Pero hay algo en la elección de las palabras y en las descripciones de los sentimientos que hacen de esta novela un relato atrapante. Simple y profundo, como debería ser el amor. Baricco elige las palabras como si su obra fuese una poesía, nos regala una historia de amor que se parece a un cuadro lleno de colores y formas amables. Es una novela llena de aromas y de tacto, de pieles erizadas, de suspiros nocturnos.

“De vez en cuando, en los días de viento, Hervé Joncour bajaba hasta el lago y pasaba horas mirándolo, puesto que, dibujado en el agua, le parecía ver el inexplicable espectáculo, leve, que había sido su vida”

Es la historia de un hombre que vive una vida simple y de pronto lo atrapa una aventura, una inquietud y un deseo. Aparece un imposible y lo acaricia como una seda.


“¿me sientes?, estoy aquí, te puedo rozar, esto es seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos y tendrás mi piel”

_____________________________________________________

Este libro tiene versión cinematográfica, aquí va una muestra.






sábado, 18 de mayo de 2013


Más liviano que el aire
Federico Jeanmaire
Edit. Alfaguara - 2010





“A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.”
Soledades
Mario Benedetti






           





            

Un adolescente pretende asaltar a una anciana. La sigue y sin que ella lo note ingresa al edificio. Entra a su casa, pero es la anciana quien le roba su tiempo y su escucha. Más liviano que el aire es una novela que trata sobre la soledad, la muerte, la violencia y el olvido pero también sobre  la necesidad de ser escuchados y de que nuestra historia no pase al vacío. Se trata de la urgencia de ser importantes para alguien, de cualquier manera.

           La novela transcurre del 29 de noviembre al 2 de diciembre. Es en esos cuatro días en los que la anciana obliga al joven delincuente a escucharla encerrado en el baño de su departamento. ¿Qué le cuenta? La historia de Delia, su madre, Delita para los amigos. Una mujer rebelde guiada por su deseo y anhelos de una vida aventurera. Mezclada con la historia de su madre aparece su propia vida, la una maestra soltera, que le entregó la vida a la profesión hasta que se encontró sola y por qué no,  desamparada.  

           Pero “Más liviano…” también es un relato de la Argentina, de su pasado encarnado en esta docente y en su familia, con los valores antepuestos a toda necesidad (porque ella le aclara a Santi -el joven ladrón- que también supo pasar hambre pero no por eso salió a robarle a viejas indefensas), un pasado nacional que se enfrenta a una realidad social más desmoralizada, más indigna, más cercana a la desconsideración. Debe ser por esto que entre Santi y la anciana de 93 años no hay diálogo, sólo se escucha la voz de la vieja, marcando una preferencia por un pasado ideal más que por el presente delictivo. ¿Pero todo pasado fue mejor? Habrá que leer la novela y reflexionar acerca de que país fuimos realmente, y que país queremos ser. La novela como una gran metáfora, también nos permite eso. 

           Una novela que se caracteriza por su lectura ágil, simple, entretenida. Por momentos sentimos ternura por esa anciana que trata de “corregir” a ese niño contándole de su infancia, tratando de inculcarle la importancia de la educación, los modales, la escuela y el trabajo. Por momentos olvidamos que lo tiene secuestrado y que esa puerta cerrada es también una metáfora de la forma en la que vivimos, del aislamiento que provoca el miedo y la soledad y de la imposibilidad del diálogo con el otro, tan necesario y urgente.


¿Podrá la vieja cumplir la promesa de “soltar” a Santi una

 vez terminado el relato?
¿Podrá concluirlo?
¿Santi la escuchará o solo dirá que si cuando crea que corresponda?
¿Es el recuerdo una forma de eternidad?
¿Hay soledad en las palabras?

¿Es el deseo más liviano que el aire?







Algunos datos:

·         La novela ganó el Premio clarín de Novela 2009

·         Se hizo la obra de teatro protagonizada por Betiana Blum.

sábado, 4 de mayo de 2013

La novelita de Bolaño


Una novelita lumpen
Roberto Bolaño
Edit. Anagrama y  Mondadori
2002



Tal vez no sea la más reconocida o importante de las obras del escritor chileno que se define como latinoamericano, pero sin embargo guarda algo que la hace particular. Una novelita lumpen es eso: una novelita (pero sólo en términos de extensión!). Corta, sencilla, fácil de leer, pero aunque parezca simple no lo es tanto.

Cuenta la historia de Bianca y su hermano, dos adolescentes italianos que quedan huérfanos a causa de un accidente de autos en el que sus padres pierden la vida. La muerte les llega de forma abrupta y cruel (como si fuese posible otra forma de llegar). Después de eso viene la soledad y el desamparo. ¿Qué hacer? Seguir con la vida rutinaria fue la primera opción: levantarse, desayunar, ir a la escuela, volver a su casa, cenar, mirar un poco de televisión y dormir. Pero hay rutinas difíciles de sostener.

Abandonados por su tía y por la escuela (que no se preocupa ante su ausencia) encuentran en la vida lumpen una salida. De la mano de dos “amigos” del hermano de Bianca que se instalan en su casa, (dos fisicoculturistas fracasados) comienza una rutina de engaños, de sexo como escape de la realidad, del cuerpo lleno de marcas del dolor, de lágrimas a escondidas, de un ciego rico al que hay que engañar y encarna la posibilidad de un futuro mejor, de una honestidad brutal imposible de esquivar. Pero no se presenta como un relato terrible, sino como parte de una historia lejana que una Bianca ya adulta recuerda y cuenta. Como una etapa que tuvo que vivirse para dejar de ser adolescentes y empezar a ser un hombre y una mujer que solo se tienen el uno al otro. Para reencontrarse en una nueva forma de ser familia.

“Ahora sé que la cercanía no existe. Siempre alguien tiene los ojos cerrados. Uno ve cuando el otro no ve. El otro ve cuando uno no ve. Sólo una madre puede estar cerca, pero eso entonces era lo desconocido. Inexistente. Sólo existía el espejismo de la cercanía”

Un novelita que se lee en una tarde, que parece escrita por pedido, como inconclusa. Que podría decir mucho más pero opta por la simpleza y la ausencia  para contar la soledad.

“…pero entonces, aquella mañana, mientras me vestía y hacía la cama, pensé en eso y en el peligro y en el amor y en todas las cosas de apariencia extraña que aparecen cuando menos te las esperas y que en realidad siempre son subterfugios de algo distinto, de otra cosa (de cosas realizables, no de cosas irrealizables), y luego me fui a trabajar…”






Algunos datos:


·         Esta es la última novela del autor chileno publicada en vida
·         El 28 de abril de este año hubiese cumplido 60 años
·         Basada en la novela se hizo la película Il futuro
·         Si te gusta la edición chiquita de la foto, de sobre más que de cartera vas a tener que buscar la edición de: no te tomes tan en serio ediciones. ¡entra en la palma de la mano!

-