Primo Levi
Si ahora no, ¿cuándo?
El Aleph Editores
Reconocer siempre,
incluso en los días más obscuros,
en mis compañeros y en mí mismo
los hombres y no las cosas.
Primo Levi nació
en Turín en 1919 y murió en el mismo lugar a los 68 años. Aunque se graduó de
Químico logró reconocimiento como escritor y biógrafo de sus memorias y la de
sus compatriotas. Levi perteneció a la resistencia antifacista y fue deportado
al campo de concentración nazi en Auschwitz donde trabajó como esclavo en una
planta industrial. Al finalizar el conflicto
bélico regreso a Turín donde se dedicó a poner en palabras las experiencias de
los judíos y de todos los hombres, mujeres y niños que sufrieron en uno de los
exterminios más grandes de la historia. En
1947 escribió “Si esto es un hombre”, más tarde “La tregua” y “Los
hundidos y los salvados” que formarían luego la “Trilogía de Auschwitz”,
libro que puede considerarse como fundamental para entender el horror, el odio
y también la esperanza y la fortaleza de muchos hombres.
“Si ahora no,
¿cuándo?” es, a diferencia de los otros textos antes nombrados, una novela que
presenta la historia de un grupo de partisanos que llegan de Europa del Este
sobreviviendo del nazismo. Levi parte de
un hecho real, el regreso de los sobrevivientes de los campos que comienzan una
marcha que trae infinidad de situaciones dolorosas y travesías, y que busca
llegar a tierras más serenas o más acogedoras. Estos partisanos marchan casi
dos años, atraviesan Polonia y Alemania, caminan hacia su Tierra Prometida y
llegan a una Italia que se les muestra maravillosa. No es una travesía de
cánticos y fogatas, son hombres y mujeres sobrevivientes del infierno, y aunque
la guerra ha terminado aún continúa para ellos. Andan por tierras devastadas y
desconfiadas, las manos solidarias son pocas y las necesidades muchas.
Primo Levi cuenta
a través de estos partisanos la procesión de un pueblo, la ausencia de
humanidad por la que debieron atravesar. Puso en palabras lo que muchos no
podían decir. Él también fue un
sobreviviente y a diferencia de muchos otros que no podían ni siquiera pensar,
recordar o escribir sobre esa experiencia, él encontró un puente que
permitía la posibilidad de seguir
viviendo en el presente a pesar de ese pasado.
“… aquellos alemanes hicieron algo que él no podía
contar. No podía, no quería y no debía.
- es la primera regla de nuestra república. Si nos
contáramos todo lo que hemos visto, nos volveríamos locos”
El título de esta
novela lo toma de una canción judía que dice en uno de sus fragmentos:
“¿nos reconocéis? Somos las ovejas del gueto,
esquiladas durante mil años, resignadas a la ofensa.
Somos los sastres, los copistas y los cantores
marchitos a la sombra de la cruz.
Ahora hemos aprendido los caminos del bosque,
hemos aprendido a disparar, y damos en el blanco.
Si no soy yo por mi mismo, ¿quién será por mí?
Si n es así, ¿cómo? Y, si ahora no, ¿cuándo?
Solo unos hemos sobrevivido
Para honra de nuestro pueblo sometido,
Para dar venganza y testimonio.
Hermanos, fuera de esta Europa de las tumbas;
Marchemos juntos hacia la tierra
Donde seremos hombres entre otros hombres.
Si no soy yo por mi mismo, ¿quién será por mí?
Si no es así, ¿cómo? Y, si ahora no, ¿cuándo?”
La obra de Primo Levi, los
ensayos, los testimonios o la ficción, en un documento invaluable. Son cartas
de un sobreviviente que reconoce que su vida tiene un deber: el de contar, el
de borrar el olvido con la palabra. Volvió dos veces a Auschwitz y luego de su
segunda visita le hicieron una larga entrevista, allí dice:
“Para escribir este libro (Se refiere a “Los hundidos y los
salvados”) he usado el lenguaje mesurado
y sobrio del testigo, no el lamentoso lenguaje de la víctima ni el iracundo
lenguaje del vengador: pensé que mi palabra resultaría tanto más creíble cuanto
más objetiva y menos apasionada fuese; sólo así el testigo en un juicio cumple
su función, que es la de preparar el terrero para el juez. Los jueces sois
vosotros”